martes, 17 de marzo de 2015

EL TRÉBOL


Hoy se celebra en muchos lugares del mundo la fiesta más verde del año: San Patricio. Como bien sabemos, Irlanda es conocida por el mundo con el emblema del trébol y el leprechaun… ¿Queréis saber más cosas sobre esta planta?

Trébol blanco


Trifolium repens. Fotografía de A. Parejo & A.G. Corregidor
El trébol, del género Trifolium, pertenece a la familia de las leguminosas. Podemos encontrar esta especie a lo largo y ancho del mundo. Puesto que la entrada de hoy está relacionada con la celebración de San Patricio, centraremos nuestra descripción en el trifolium repens, más conocido como trébol blanco. En Irlanda se conoce al trébol con el nombre de shamrock.
El trébol blanco crece en las praderas y los bordes de los caminos. Su tallo se desplaza por el suelo produciendo raíces que le permiten colonizar más territorio. Estas plantas pueden llegar a alcanzar una altura de 50 cm. Su floración se localiza entre los meses de junio y septiembre y el resultado son unas flores blancas, olorosas. Sus emblemáticas hojas se componen de tres folíolos redondeados y dentados al final que se unen entre sí y finalmente se adaptan al tallo. El fruto del trébol es una vaina escondida entre las flores.

¿Cuáles son los usos del trébol?
Algunas especies de trébol se usan como forraje y de su néctar producen miel las abejas.



¿Cuál es la simbología del trébol?
El trébol, como ocurre con otras plantas, ya poseía un simbolismo propio antes de la llegada del Cristianismo. Esta leguminosa funciona como amuleto contra el mal de ojo, está, pues, asociado a la buena suerte. Actualmente se le otorga con más conciencia esta característica cuando posee cuatro hojas.
Angelo de Gubernatis le otorga el título de hierba meteorológica, pues apunta que «cuando se acerca la tempestad, sus hojas se levantan». De igual manera le concede el simbolismo de planta de buen augurio, tanto su consulta como soñar con él.

"Una noche de verano, la moza fue a ordeñar las bestias más tarde que de costumbre, las estrellas comenzaban a titilar cuando terminó su tarea. Daisy (una vaca encantada) era precisamente la última que quedaba por ordeñar, y el cubo estaba tan lleno que la moza apenas si podía levantarlo hasta su cabeza. Antes de incorporarse, la moza tomó un puñado de hierbas y tréboles y los colocó como almohadilla, para llevar con más comodidad su fardo. Pero, en cuanto el trébol tocó su cabeza, distinguió enseguida centenares y millares de pequeña gente atareándose por todos lados, alrededor de la vaca, metiendo las manos en la leche y sacándola, con flores de trébol que chupaban con delicia. La hierba y las flores de trébol llegaban hasta el vientre de la vaca, centenares de pequeñas criaturas corrían a lo largo de las hierbas, llevando ranúnculos, volubilis, flores de digital, para recoger la leche que Daisy dejaba manar como lluvia de sus cuatro urbes a la vez. Justo por debajo de la ubre de la vaca, la muchacha vio un trasgo mayor que los demás y que, para mejor atracarse, se había tendido de espaldas y, apoyando los talones en el vientre del hermoso animal, sujetaba a manos llenas una de las ubres, mamando con avidez, etc. Cuando ésta le hubo contado todo aquello de lo que había sido testigo, la dueña gritó que debía de tener en la cabeza un trébol de cuatro hojas. Y era verdad.[1]"

En el imaginario cristiano, el trébol se asocia a la Trinidad, como bien veremos a continuación.

San Patricio[2] y el trébol
¿Por qué se asocia la hoja del trébol a San Patricio? Este santo es conocido por su trabajo en la cristianización de Irlanda. Cuenta la leyenda que los nativos no acababan de entender el dogma de la Santísima Trinidad, por lo que el santo lo ilustró a través de una hoja de trébol. Cada lóbulo representaba a cada uno de los miembros de la Trinidad que, a su vez, estaban unidos por el mismo tallo.

Los leprechauns
Estos pequeños seres de la mitología irlandesa también se han convertido en emblema del día de San Patricio. Michael Page nos cuenta, en su Enciclopedia de las cosas que nunca existieron, que los leprechaun son fabricantes de zapatos, por eso es que en verano se oye el repiqueteo de sus martillos por las praderas.
Su descripción física atiende a un diminuto ser vestido de verde, con un delantal de cuero, un sombrero y zapatos con hebillas.
De igual modo, el leprechaun es muy famoso por conocer el paradero de muchos tesoros. Por esta causa muchas veces aparece representado con un pequeño caldero de oro.

Nature spirits of Britain. Robert Ingpen


¡OS ESPERO ENTRE LAS HOJAS... DE TRÉBOL! 



NOTAS
[1] GUBERNATIS, Angelo de: Mitología de las plantas. Leyendas del reino vegetal, vol.II: Botánica especial. Palma de Mallorca: Jose J. de Olañeta, 2003. p. 215.
[2] Si queréis saber más sobre San Patricio podéis acudir al siguiente artículo.



BIBLIOGRAFÍA

BECKER, Udo: Enciclopedia de los símbolos. Barcelona: Swing, 2008.

CHINERY, Michael: Guía práctica ilustrada de la flora. Barcelona: Editorial Blume, 1983.

DOMÍNGUEZ PENA, Susana: "Realidad y leyenda del Mal de Ojo." Garoza: revista de la Sociedad Española de Estudios Literarios de Cultura Popular, nº 7. pp. 47-61. Podéis leerlo en línea aquí

GUBERNATIS, Angelo de: Mitología de las plantas. Leyendas del reino vegetal, vol.II: Botánica especial. Palma de Mallorca: Jose J. de Olañeta, 2003.

PAGE, M.; INGPEN, R.: Enciclopedia de las cosas que nunca existieron. Madrid: Anaya, 1988.






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