jueves, 12 de noviembre de 2015

RECOMENDACIONES FORESTALES V. NOVIEMBRE: EL HAYEDO DE TEJERA NEGRA



Hayedo de Tejera Negra. Fotografía de Valentín Triviño. Otoño 2015



- Nombre: Hayedo de Tejera Negra.

- Localización: Cantalojas, Guadalajara.

- Tipo de vegetación: hayedo y robledal.

- Mejor época para visitarlo: octubre y noviembre.

- Reserva: SI. Podéis consultar la disponibilidad de días aquí.





Para el mes de noviembre hemos elegido una recomendación viajera. No hay mejor época que el otoño para disfrutar de los bosques, es por ello que nuestro destino elegido es el Hayedo de Tejera Negra, en la provincia de Guadalajara.


¿Dónde se encuentra?

Al noroeste de la provincia de Guadalajara, al este del macizo de Ayllón, en el Sistema Central.


¿Cuál es su fauna y su flora? 


Hongos. Hayedo de Tejera Negra. Fotografía de Valentín Triviño. Otoño 2015
La flora está compuesta por variadas especies arbóreas, destacando con mayor presencia el pino (especie para repoblar el bosque), el roble melojo y el haya, aunque también podemos encontrar tejos, serbales, arces, mostajos y olmos de montaña. En las zonas más cercanas a las praderas también encontramos arbustos como el brezo y la retama.


En cuanto a la fauna, está compuesta por una amplia variedad de aves, tanto pequeñas, como el petirrojo o el mirlo, como nocturnas – búhos- o aves rapaces como el águila culebrera. También forman parte de este hábitat pequeños reptiles, como el lagarto verdinegro, y mamíferos como ardillas, jabalíes – de los que veremos su marca en la tierra levantada para buscar raíces y pequeños insectos -, corzos, garduñas o nutrias.


Y cómo olvidarnos de los hongos. El microclima húmedo favorece su crecimiento, encontrando especies comestibles como el Boletus Edulis y la peligrosa Amanita Muscaria.


¿Qué actividades podemos realizar?

Para disfrutar de este bello enclave tenemos las opciones de realizar dos rutas: 


- Senda de Carretas: es la más corta y quizás la más atractiva. A través de un recorrido circular de 6 km por el bosque, iremos descubriendo pequeños rincones mágicos entre hayas, pinos y robles, alcanzando la pradera de Matarredonda donde podremos disfrutar de una amplia panorámica del valle.


- Senda del Robledal: este recorrido es mucho más largo, 17 km., pues parte desde el centro de interpretación, situado a unos 8 km. del aparcamiento habilitado. A diferencia de la primera ruta, en esta no iremos atravesando el bosque sino recorriendo panorámicas del paisaje que encuadra al famoso hayedo: pastizales, praderas y monte bajo.


- Senda del río Zarzas: y si lo vuestro son las rutas en bicicleta este es vuestro camino. Es el más largo de los tres, 21 km., y comparte recorrido con la Senda del Robledal.


            Podéis consultar el mapa de las rutas disponibles aquí.



Además de disfrutar de la Naturaleza haciendo senderismo, ni que decir queda que este hayedo hará las maravillas de cualquier fotógrafo.



¿Por qué recomendamos visitar este bosque? ¿Cuáles son sus atractivos?


Tejo. Hayedo de Tejera Negra. Fotografía de Valentin Triviño. Otoño 2009
En primer lugar, hay que destacar que la importancia de este hayedo reside en lo curioso de su localización ya que esta especie arbórea es típica de climas más húmedos. En nuestro país el mayor porcentaje de hayedos se concentra en el norte penínsular.


El cambio de color de la hoja del haya es muy atrayente, pues tiñe las copas del bosque de vistosos colores. Rojo, ocre y amarillo dotan al hayedo otoñal de un aura casi mágico. Esto, junto al verde vivo del musgo y la palidez de los líquenes que cubren los troncos de los robles forman un paraje idílico. Es por ello que la mejor época para visitarlo son los meses de octubre y noviembre, cuando aún ni las hayas ni los robles se han despojado de todas sus hojas. 


Ya hemos apuntado que las principales especies vegetales son el haya, el roble y el pino pero hay un anciano ejemplar de tejo que  resalta entre la desnudez de los troncos. Este ejemplar caducifolio resiste con su profundo verde al hastío otoñal.


La humedad hace brotar millares de hongos, pudiendo encontrar ejemplos de Amanita Muscaria y del conocido Boletus Edulis, entre muchos otros.


La fauna es otro de los atractivos de este paraje, compuesta por aves, pequeños reptiles y mamíferos. Como es habitual, verlos será una tarea complicada pero si vamos atentos a los detalles podremos ver y oír pistas de su presencia.


Y por último, y no menos importante, es muy destacable la reproducción de una carbonera en mitad de la Senda de Carretas, llamada así por los carromatos que bajaban al pueblo cargando el carbón que se producía en el bosque.

Carbonera. Hayedo de Tejera Negra. Fotografía de Valentín Triviño. Otoño 2015

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